quemar los barcos,
navegar hacia ninguna parte
buscando un viejo faro que me ancla
un nudo en la garganta
poco naufragio
entre tanta lágrima
quemar los barcos,
navegar hacia ninguna parte
buscando un viejo faro que me ancla
un nudo en la garganta
poco naufragio
entre tanta lágrima
si te pierdes un día,
siempre puedes encontrarte en el siguiente
y si te pierdes durante años,
tampoco debe ser tan importante
las colinas no irán a ninguna parte,
el sol seguirá saliendo,
los arbustos seguirán dando frutos
mira el cielo,
hay el doble de estrellas de lo usual
para kreta sepúlveda, mi estrellita náufraga.
cuando las cosas se complican,
suelo retroceder sobre mis pasos
voy tan atrás en el tiempo
me encuentro siempre en aquella esquina,
diciendo adiós
días en los que siento ese dolor
en la mitad de mi pecho
como si llenaran una tetera con agua
y la dejaran ahí
entre mis pulmones
más bien estaría llena de aceite
aceite caliente,
espeso y pegajoso,
una tetera de aceite justo en mitad de mi pecho
silencioso, avanza sobre el agua y no tiene regreso